Así es: el voluntariado tiene beneficios más allá de las buenas acciones. Las investigaciones han demostrado que los adultos que se ofrecen como voluntarios pueden vivir más tiempo que los que no hacen trabajo de voluntariado. Ahora bien, no estamos diciendo que deje de hacer ejercicio y comer sano, sino que encontrar algo de tiempo para hacer voluntariado podría ser un gran impulso para su salud.
El efecto de felicidad
También se sabe que ayudar a otros tiene un efecto positivo en la salud mental. Marcar la diferencia en la vida de otra persona lo hace sentirse bien: ¡es la naturaleza humana! De hecho, esa energía positiva que recibe de hacer una buena acción tiene un nombre: Se llama “euforia del ayudante”. Esto es gracias a las endorfinas, las sustancias químicas que hacen que el cuerpo se sienta bien.
Estas son cinco razones más para salir y echar una mano:
- Le recuerda que debe apreciar lo que tiene. ¿Es voluntario en un comedor popular o en un hospital? Ayudar a quienes están pasando por dificultades puede poner las cosas en perspectiva.
- Uno se siente socialmente conectado.Salir a la comunidad, interactuar con las personas y hacer amigos son buenas formas de ahuyentar la soledad y la depresión.
- Obtiene un sentido del propósito renovado. Los adultos mayores que están jubilados pueden encontrar un nuevo significado y una nueva dirección en sus vidas.
- Le da un empujón a la autoestima. Es lindo sentir que lo necesitan y aprecian.
- Lo mantiene alerta. Participar en actividades significativas y productivas puede reducir el riesgo de demencia.
¿Busca oportunidades para marcar la diferencia? Visite 211ct.org para buscar lugares donde ofrecerse como voluntario en su área.